burbuja de deuda

Las últimas reformas del banco central europeo fueron continuar con el programa QE y los tipos de interés negativos, las cuales han provocado una colosal burbuja de deuda soberana que a ver ahora cómo la desinflan sin que pinche con un sonoro reventón. Pensaron que iban a solucionar el problema simplemente con repartir billetes a los bancos. Sólo debemos esperar que se estén dando cuenta que no reparten ni oro ni platino, sino sólo papelitos impresos que tienen el valor que se les vaya a dar en base a su credibilidad.

Y si os estáis empezando a preocupar, esto no es más que una parte del problema. No sólo hay un burbuja de deuda de bonos soberanos, es una burbuja de deuda general. Según podéis leer en esta noticia y en esta otra, el nivel de endeudamiento general a nivel mundial superaba recientemente el 320% del PIB global. Y eso que se trata de una media, con lo que hay casos en países concretos ya desorbitados. Hay una borrachera de deuda a nivel mundial originada por las políticas de tipos cero o negativos, y nos está exponiendo a que el riesgo de una avalancha de defaults en cadena sea sospechable.

¿Por qué siguen hinchando la burbuja de deuda?

Para esta pregunta sólo caben dos posibles respuestas, que además las enriqueceré poniéndolas en contexto. La respuesta a por qué los bancos centrales están optando tan agresivamente por unas políticas con riesgos muy altos sólo puede ser una de dos, o bien no saben ya qué hacer, o bien las cosas están mucho peor de lo que pensamos y la excepcionalidad de la situación requiere asumir un alto riesgo.

Hoy en día los mercados son totalmente dependientes de los bancos centrales, y cada vez que surge un problema económico se vuelven hacia ellos. ¿Qué haríais vosotros si, en medio de una crisis terrible, os sientan a todos en una mesa y ante la pregunta de qué hacemos todos se vuelven hacia ti? En tu empresa puedes decir el clásico “no es asunto mío”, pero para un Banco Central no es una respuesta aceptable. En su dinámica actual de dependencia, los mercados lo primero que iban a pensar es: si ellos no hacen algo, entonces, ¿Quién lo va a hacer? Deberían colaborar los gobiernos con políticas adecuadas, pero en la situación geopolítica actual es más que difícil navegar con políticas globales. Así que los bancos centrales se ven obligados a hacer algo, y lo hacen con las únicas armas que tienen en su mano.

De cara al futuro

Me despido diciendo que si vais a contratar una hipoteca o pedir un crédito, tened en cuenta que esta situación de tipos cero o negativos es excepcional, y haced vuestras cuentas para poder pagar las letras en circunstancias normales, sobre todo a largo plazo. No os voy a decir que hagáis los cálculos contemplando un escenario de hiperinflación, pero sí que les digo que es un escenario que tiene una probabilidad de suceso distinta de cero. Y por supuesto que ni se os pase por la cabeza teorías del estilo a “Pero si los tipos de interés no van a subir”, porque los pisos, efectivamente, acabaron bajando. El futuro es impredecible, sobre todo cuando uno ya se ha acostumbrado al presente.

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